Archive for junio, 2007

Plagas y Enfermedades

¿Cómo evitarlas?

* Plagas: insectos, ácaros, caracoles, nematodos, topos, pájaros, gatos…
* Enfermedades: hongos, bacterias y virus.

Plagas

  • Enfermedades

    Si a pesar de seguir estos consejos se produjera la infestación (plaga) o la infección (enfermedad), entonces deberías actuar CURATIVAMENTE, es decir, empleando insecticidas químicos, insecticidas ecológicos, trampas, captura manual, podas de saneamiento, etc.

    29. Evita heridas en las plantas porque por ahí entran hongos como Botritis, Chancros en tronco y ramas, etc. y bacterias. Puertas de entrada son: cortes de poda, rotura de ramas, grietas por el frío, pequeñas heridas provocadas por insectos, lluvias fuertes en plantas delicadas, etc.

    30. Para prevenir hongos debe haber una buena ventilación en lugares cerrados como invernaderos o terrazas acristaladas.

    Como comprobarás a continuación, la mayor parte de las medidas preventivas van encaminadas a que las plantas estén FUERTES Y VIGOROSAS, ya que así serán mucho más resistentes a los insectos y enfermedades. Éstos, atacan preferentemente a las plantas débiles.

    MÉTODOS PREVENTIVOS

    1. Compra plantas de calidad, bien criadas, con buenas raíces pero no congestionadas, tallos vigorosos, bien proporcionadas y lozanas.

    2. Inspecciónalas por si traen alguna enfermedad, plaga o herida. En caso afirmativo, recházalas.

    3. Clima. Elige especies que vivan bien en tu clima. Por ejemplo: plantar una palmera Kentia en el exterior si el clima es frío… o se muere por heladas o vivirá fatal, quedando débil y a merced de plagas y enfermedades. Si se quieren tener especies no adaptadas al clima conllevará más riesgos de ataques parasitarios puesto que no vivirá en un lugar idóneo para ella.

    4. En este sentido, en general, las especies autóctonas son más resistentes a las plagas y enfermedades que las especies exóticas. Piensa en ellas para tu jardín.

    5. Suelo. Conócelo y elige especies adecuadas a las características del suelo de tu jardín. Algunos ejemplos:

    • Si plantas árboles, comprueba la existencia o no de capas compactadas o rocas superficiales, porque pueden provocar asfixia radicular y mal anclaje. Cuidado con los rellenos de restos de obra.

    • Si tiene demasiada cal (suelo calizo) podría aparecer la clorosis férrica por falta de Hierro. No plantes en estos suelos acidófilas como Hortensia, Gardenia, Azalea, Rododendro, Brezo, Camelia, etc. porque sufrirán.

    • Mejora las características del suelo: labra, abono orgánico (turba, estiércol, mantillo), drenajes si es necesario por ser un suelo que se encharca largo tiempo.

    • Frutales: elige patrones adecuados en el caso de que el suelo sea calizo o si tiene un mal drenaje.

    6. Césped: elige especies y variedades adecuadas al clima, suelo y condiciones particulares de tu jardín. Hay mezclas para sombra, otras son más adecuadas para soportar mucho pisoteo, para resistir la sequía, etc.

    7. Si en el entorno de tu jardín hay ataques del hongo Seiridium en setos o ejemplares de Ciprés, Macrocarpas o Arizónicas, no plantes estas especies, sino otras que no sean susceptibles al Seiridium porque ahí existe alto riesgo de infección, de las enfermas a las sanas.

    8. Cada año salen nuevas variedades al mercado de hortalizas y flores con resistencia a virus, hongos, etc. Compra las variedades resistentes.

    9. En rosales también hay variedades más propensas a la Roya o al Mildiu que otras. Evítalas.

    10. Planta en un lugar adecuado:

    * Protege del viento fuerte con setos, mallas, verjas, etc.

    * Si la planta es de sombra, no la pongas a pleno sol. Ejemplo, una Hosta se puede quemar si está al sol la mayor parte del día.

    * Si no vas a regar, no elijas especies que exijan mucha agua, decántate por las resistentes a la sequía.

    * Protege del frío (heladas). Por ejemplo, arbustos o frutales en espaldera se pueden cubrir con plástico si se prevé una noche muy fría.

    11. No plantes muy denso. Esto provoca competencia entre los individuos por el espacio, el agua, los nutrientes y al final resultan plantas débiles y delgadas, lo cual las hace más susceptibles a plagas y enfermedades. Sepáralas convenientemente.

    12. Solarización. El suelo del huerto, un parterre o el jardín entero se puede desinfectar antes de plantar mediante la técnica de la solarización. Consiste en cubrir el suelo previamente regado y labrado con un plástico, el cual se sella por los extremos enterrándolo. Se dejar que el suelo se “cueza” por el sol varias semanas y mate así a Nematodos, hongos, insectos que viven en el suelo, bacterias y semillas de malas hierbas.

    13. El sustrato que uses para macetas no debe contener ni enfermedades ni plagas. Compra uno de calidad. Se puede esterilizar metiéndolo en el horno o microondas. Esto último se practica a veces para siembras, por ejemplo, de Cactus.

    14. Si un hongo ha acabado con una planta infectando las raíces, no vuelvas a plantar en el mismo sitio, o si lo haces, sustituye la tierra por otra.

    15. No plantes un rosal en el mismo lugar que ocupó otro durante más de 6 años. Ahí habrá hongos, Nematodos y un suelo empobrecido en nutrientes minerales. Si lo haces, deberás sustituir la tierra por otra de otro lugar haciendo un buen agujero de 50 cm de diámetro e igual profundidad.

    16. Una planta con un mantenimiento adecuado, con su riego, su abono, su luz, temperaturas, etc., es mucho más resistente a los ataques de plagas y enfermedades por estar fuerte y vigorosa.

    17. Riega lo necesario, ni mucho ni poco. El riego excesivo acarrea la pudrición de las raíces y que se “malacostumbren” al riego, sufriendo cuando les falte un cierto tiempo. Tampoco deben pasar sed las plantas.

    18. Calidad del agua. Si el agua de riego contienen mucha cal inducirá carencia de Hierro en plantas acidófilas (Hortensia, Gardenia, Azalea, Rododendro, Brezo, Camelia, etc.). Deberás bajar el pH del agua, por ejemplo con ácido cítrico, si es que quieres regar estas especies con aguas duras. Cuidado también con las aguas de pozo que sean salitrosas.

    19. Evita mojar las hojas y las flores con el riego puesto que favorecen el desarrollo de enfermedades. Riego al pie.

    20. Las plantas de interior sensibles a Botritis (Ciclamen, Cineraria, Kalanchoe, Saintpaulia, Culantrillo, etc.) deben regarse por abajo, poniéndolas sobre un plato con agua durante un rato para que la absorban, luego retíralo.

    21. Abonado. Una fertilización correcta y equilibrada es la base para un buen desarrollo de las plantas. Abona todos los años.

    • El Nitrógeno (N) da vigor y abundancia de hojas.
    • El Potasio (K) aumenta la resistencia de la planta a las enfermedades, a la sequía y al frío.
    • El Fósforo (P) estimula un abundante desarrollo de raíces.

    22. El exceso de nitrógeno hace a las plantas más tiernas para los insectos, por ejemplo, los Ácaros (Araña roja) aumentan su ataque.

    23. La FAUNA AUXILIAR es muy importante. Protege a:

    - Los insectos beneficiosos (depredadores y parasitoides de plagas).
    - Las aves insectívoras.

    El insecto depredador más conocido es la Mariquita que se come a los Pulgones. Como ejemplo de insecto parasitoide podemos poner a las avispillas que ponen sus huevos dentro de pulgones y se lo van comiendo por dentro respetando los órganos vitales en una primera fase.

    Para potenciar la fauna auxiliar se puede hacer varias cosas:

    * No realices tratamientos químicos que maten, además de la plaga que se quiere controlar, a los insectos beneficiosos. Procura emplear productos que sean lo más selectivos posibles o, al menos, tratar sólo cuando no haya más remedio por la gravedad de la infestación.

    * Recolecta insectos de este tipo y distribúyelos. También los venden.

    * Aporta alimento complementario, por ejemplo, rociando levadura y azúcar sobre las plantas para mantener a los depredadores polífagos (Crisopas, Sírfidos y Coccinélidos) cuando no abunden las plagas.

    * Los pájaros insectívoros se comen los insectos que queremos eliminar. Puedes poner cajas-nido, por ejemplo, cerca del huerto. Durante la época de cría es cuando más capturan.

    24. Elimina las malas hierbas ya que albergan plagas (Pulgones, Trips, Ácaros, etc.) y enfermedades (por ejemplo, la Corregüela es una hierba que siempre tiene el hongo Oidio y de ella pasa a nuestras plantas por el viento). Aunque también contienen insectos beneficiosos que comen o parasitan a dichas plagas. Es decir, por un lado es positivo quitar las hierbas y por otro lado, no.

    25. Recoge y quema las hojas que hayan sido atacadas por hongos. De esta forma, se elimina el hongo que ahí se mantiene y que podría infestar el próximo año. Por ejemplo, en Botritis es fundamental la retirada de restos de cultivo y de plantas afectadas por la enfermedad.

    26. Deshazte también de los restos de cultivo en el huerto. Un uso válido es para hacer compost (siempre que no esté enfermo ese material).

    27. Las larvas y crisálidas pasan el invierno hibernando en la tierra o entre los restos de las plantas marchitas, por lo que la limpieza del jardín es una buena forma de prevenir.

    28. Rotación de cultivos en el huerto. Rota los cultivos para evitar la “fatiga” del suelo y las plagas que se mueven poco, como los hongos del suelo, los Nematodos y los gusanos del suelo (Gusanos blancos, grises y de alambre). Si plantas las mismas especies en el mismo sitio año tras año, estás favoreciendo su presencia.

    Share

    Posted on junio 23rd, 2007 by kaunit  |  No Comments »

    Gladiolo

    Gladiolos, indispensables en los ramos de flores

    Su colorido y exuberancia los hacen fundamentales en floristería. Todo gran ramo que se precie, lleva estas flores, de origen mediterráneo y que ya cultivaban griegos y romanos. Su nombre viene de la palabra latina ‘gladius’, que significa espada, debido a sus hojas puntiagudas, gruesas y robustas. Era tradición ofrecer gladiolos a los gladiadores como símbolo de victoria. En todo el mundo existen más de 180 variedades nativas repartidas por África, Europa, Oriente Medio y algunas áreas asiáticas.

    Gladiolo

    Siembra y suelo

    Debemos ser cuidadosos con la tierra que utilizaremos para sembrar estas flores. Es mejor que en el terreno elegido no se haya usado el año anterior para el mismo cultivo, ya que las plagas suelen cebarse con estas plantas. El suelo tiene que ser rico en humus y bien drenado, ligeramente ácido. La temperatura ideal del suelo oscila en torno a los 10-14º C, por encima de los 30 grados suele ser perjudicial. Para su cultivo, compraremos en viveros algunos bulbos, de 2 a 3 centímetros y que sean de una apariencia contundente. Los alargados suelen germinar mejor que los aplanados. La plantación se realizará sobre un lecho de arena, separados unos 30 centímetros entre las hileras.

    Multiplicación y cuidados

    El riego será abundante, que empape bien las raíces, realizando hincapié en los primeros diez días de plantación. Debemos volver a regar intensamente cuando aumente el tamaño de la base de las vainas de las hojas. Para el abono, recurriremos a compuestos ricos en materia orgánica. Cuando la planta alcance los 15 centímetros de altura, abonaremos cada tres semanas. La humedad ambiental deberá estar comprendida entre el 60-70%. Los insecticidas, cada dos semanas, evitarán que las flores sean pasto de pulgones y orugas. El resultado suele ser una gran masa verde coronada de grandes flores en tonos muy variados que destacan por encima del resto de plantas del jardín.

    Floración

    Entre cuatro y seis semanas después de plantarlos, aparecen ya las primeras espigas que darán lugar a las flores. Esta planta requiere mucha luz. De hecho florecen mejor si reciben doce horas de luz solar. Con la falta de luminosidad, las plantas se quedan ciegas y no pueden ofrecer su mejor color. Por eso, en el caso de los invernaderos debemos aportar luz artificial si hay carencia de sol. Si queremos cultivar gladiolos para flor cortada, destinada a ramos y decoración del hogar, podemos optar por cultivar al aire libre o en túneles de plástico. En el primer caso, debemos enterrar bien los bulbos (8 centímetros), con el fin de que, cuando florezcan, el peso de las flores no tumbe la planta. Para la conservación, una vez cortada la flor, siempre deberá estar en posición vertical.

    Conservar los bulbos

    Si queremos sembrar el año que viene, arrancaremos los bulbos una vez podados los tallos. Hay que arrancarlos lo antes posible, si no, los bulbos se pudrirán. Si el tiempo es cálido, se puede realizar al aire libre. Lo ideal es que estén a 25º C.Gladiolo

    Share

    Posted on junio 23rd, 2007 by kaunit  |  No Comments »